viernes, 24 de julio de 2026

ejercicios de Mindfulness para niños

 

1. La respiración del peluche

Objetivo: reconocer la respiración y relajar el cuerpo.
Duración: 2–4 minutos.

La niña se acuesta y coloca un peluche pequeño sobre su abdomen.

Dile:

“Mira cómo el peluche sube cuando entra el aire y baja cuando sale. No necesitas respirar diferente; solo observa su paseo.”

Puede contar diez subidas y bajadas.


2. El detective de sonidos

Objetivo: entrenar la atención al presente.
Duración: 2 minutos.

Pídele cerrar los ojos y descubrir:

  • El sonido más cercano.
  • El sonido más lejano.
  • El sonido más suave.
  • Un sonido que antes no había notado.

Después pregúntale:

“¿Qué sonidos encontró tu oído de detective?”


3. La respiración de los cinco dedos

Objetivo: calmarse cuando está nerviosa o enojada.
Duración: 1–2 minutos.

Abre una mano. Con el dedo índice de la otra mano recorre lentamente cada dedo:

  • Al subir por el dedo, inspira.
  • Al bajar, expira.

Se recorren los cinco dedos hasta completar cinco respiraciones.


4. El ejercicio de la rana

Objetivo: aprender a detenerse antes de actuar.
Duración: 1 minuto.

Explícale:

“La rana puede quedarse quieta, mirar lo que sucede y después decidir cuándo saltar.”

La niña se sienta quieta y observa durante unos segundos:

  • Qué siente su cuerpo.
  • Qué emoción está presente.
  • Qué impulso tiene.

Después completa:

“Ahora mismo siento…”
“Mi cuerpo quiere…”
“Yo puedo elegir…”


5. La exploradora de los sentidos

Objetivo: volver al presente cuando está preocupada.
Duración: 3 minutos.

Pídele descubrir:

  • 5 cosas que puede ver.
  • 4 cosas que puede tocar.
  • 3 sonidos que puede escuchar.
  • 2 olores que puede reconocer.
  • 1 sabor que puede notar.

Puede hacerse como una misión de exploración.


6. Comer como científica

Objetivo: desarrollar atención sensorial.
Duración: 3–5 minutos.

Utiliza una fruta, una pasa, una galleta o un pequeño trozo de chocolate.

Antes de comerlo, invítala a investigar:

  • ¿Qué color tiene?
  • ¿Cómo huele?
  • ¿Es suave, duro o rugoso?
  • ¿Qué sonido hace al morderlo?
  • ¿Cómo cambia el sabor?

La consigna es comerlo lentamente, como si nunca hubiera probado ese alimento.


7. El clima interior

Objetivo: reconocer emociones sin juzgarlas.
Duración: 2 minutos.

Pregúntale:

“Si tus emociones fueran el clima, ¿cómo está el tiempo dentro de ti?”

Puede responder:

  • Soleado.
  • Nublado.
  • Lluvioso.
  • Tormentoso.
  • Con viento.
  • Cambiante.

Luego recuérdale:

“El clima cambia. Las emociones también cambian.”


8. La linterna de atención

Objetivo: aprender a dirigir voluntariamente la atención.
Duración: 2–3 minutos.

Explícale que la atención es como una linterna.

Primero ilumina mentalmente:

  1. Los pies.
  2. Las piernas.
  3. El abdomen.
  4. Las manos.
  5. El rostro.

En cada parte observa si siente calor, frío, presión, cosquilleo o tranquilidad, sin necesidad de cambiar nada.


9. La hoja en el río

Objetivo: tomar distancia de pensamientos preocupantes.
Duración: 3 minutos.

Pídele imaginar un río tranquilo. Cada vez que aparezca un pensamiento, lo coloca sobre una hoja y observa cómo se aleja.

Aclárale:

“No tenemos que pelear con el pensamiento ni hacerlo desaparecer. Solo podemos mirarlo pasar.”


10. El periodista de las emociones

Objetivo: observar una emoción sin quedar completamente atrapada en ella.
Duración: 3 minutos.

Cuando aparezca una emoción moderada, invítala a describirla como periodista:

  • ¿Dónde está en el cuerpo?
  • ¿Qué tamaño tiene?
  • ¿Qué temperatura tiene?
  • ¿Se mueve o está quieta?
  • ¿Qué nombre le pondría?

Por ejemplo:

“Hay una bola caliente en mi pecho. Es del tamaño de una naranja y se mueve rápido.”

Evita utilizar este ejercicio en medio de una crisis muy intensa; primero conviene acompañarla y ayudarla a regularse.

miércoles, 1 de julio de 2026

que es el TEP

 

Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)

Material de Psicoeducación para Pacientes

¿Qué es el TEPT?

El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) es una reacción que algunas personas desarrollan después de vivir o presenciar una experiencia muy difícil o traumática, como un accidente, un asalto, abuso, violencia, un desastre natural, una enfermedad grave o la pérdida repentina de un ser querido.

Después de un evento así, es normal sentir miedo, tristeza o ansiedad durante un tiempo. Sin embargo, cuando estos síntomas persisten por más de un mes y afectan la vida diaria, pueden indicar la presencia de un TEPT.

Es importante saber que el TEPT no significa que la persona sea débil. Es una respuesta del cerebro y del cuerpo que permanecen en estado de alerta, como si el peligro aún existiera.

Síntomas más frecuentes

Las personas con TEPT pueden presentar algunos de los siguientes síntomas:

  • Recuerdos repetitivos e involuntarios del evento.
  • Pesadillas relacionadas con lo sucedido.
  • Sensación de revivir el trauma (flashbacks).
  • Evitar personas, lugares o situaciones que recuerden el evento.
  • Miedo o ansiedad intensa.
  • Estado de alerta constante (hipervigilancia).
  • Sobresaltarse fácilmente ante ruidos o movimientos inesperados.
  • Irritabilidad o cambios de humor.
  • Dificultad para dormir.
  • Problemas para concentrarse.
  • Sentimientos de culpa, vergüenza o desesperanza.
  • Pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba.
  • Sensación de estar desconectado de los demás o de las propias emociones.

¿Tiene tratamiento?

Sí. El TEPT tiene tratamiento y muchas personas logran recuperarse significativamente.

La psicoterapia ayuda a comprender lo ocurrido, disminuir el impacto emocional del trauma y desarrollar herramientas para recuperar la tranquilidad. En algunos casos, un médico o psiquiatra también puede recomendar medicación como parte del tratamiento.

Un mensaje de esperanza

Sanar de una experiencia traumática es un proceso que requiere tiempo, paciencia y acompañamiento. Buscar ayuda profesional es un acto de valentía y el primer paso hacia la recuperación. Con el tratamiento adecuado, es posible volver a sentirse seguro, recuperar la confianza y construir una vida plena.